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Se ha hablado
mucho en los últimos años del fenómeno de convergencia
mediática, según el cual, por un lado, se produce una sinergia
entre los diferentes actores del proceso de creación cultural aplicados
al audiovisual (por ejemplo, un distribuidor se alía empresarialmente
con una plataforma de creación de contenidos), mientras que paralelamente
se da, sobretodo a raíz de la masiva difusión de Internet,
la tendencia a la aglomeración de medios (radio por Internet, televisión
digital, etc).
En este
contexto de fusiones y conexiones de tipo empresarial, no me parece tan
extraño el poder aplicar este esquema de pensamiento socio-económico
a personas que de hecho funcionan, a pequeña escala, como microempresas
dotadas de una potente infraestructura.
En este
ejemplo concreto he estado reflexionado sobre la figura de la actriz,
cantante y modelo Jennifer López y cómo ella es capaz de
constituirse en un fenómeno de "convergencia mediática",
y para ello aporto varios ejemplos que la constituyen, no solamente como
posible producto capitalista, sino además como ejemplo sintomático
de los resultados de tales fusiones mediáticas.
Jennifer
López ha aparecido recientemente en España en una serie
de anuncios publicitarios representado a la empresa de complementos y
ropa Louis Vuitton. La imagen principal es una fotografía de la
actriz, ostensiblemente retocada gracias a las técnicas de manipulación
digital, donde luce vestuario y complementos de la marca.
En el orden
de cosas actual no se trata desde luego de una imagen inocente, y no sólo
porque López sea una reconocida actriz que está representando
a una también conocida marca de vestuario, sino porque el análisis
que el lector/ espectador/ consumidor de esas imágenes remite de
uno u otro modo a la convergencia mediática que da título
a este artículo.
1) Jennifer
López es actriz
Jennifer
López es una actriz norteamericana de origen portirrequeño
que en pocos años se ha labrado una exitosa carrera cinematográfica,
de tipo comercial, interpretando, bien a heroínas convencionales
en apuros, bien explotando un estereotipado rol de Hollywood que alude
a su origen portorriqueño y pobre -del Bronx para más señas,
según reza su ficha-, y por tanto a todas las connotaciones de
muchacha humilde que consigue el sueño americano que esa figura
pueda conllevar.
López
ha tenido éxito como atractiva heroína de acción,
como sufrida mujer maltratada por los hombres, y asimismo, en una ágil
combinación del cóctel anterior, como atractiva y sufrida
muchacha que logra superar los condicionamientos sociales para triunfar
económica y sentimentalmente.
Desde esta
perspectiva, Jennifer López es una actriz popular con tiraje a
veces equivalente al de primeras figuras hollywoodenses como Julia Roberts
y Cameron Díaz, cada una en su papel.
2) Jennifer
López es cantante
De igual
modo, López ha puesto en marcha una fulgurante carrera de cantante
pop, donde, distanciándose un poco de la imagen vulnerable de algunos
de sus films, se erige como representante de una mujer sensual y fuerte
que al mismo tiempo, en algunos de sus videoclips, trata de recuperar,
al menos estéticamente, la "esencia latina" que sus padres
supuestamente le otorgaron, así como la figura de "chica del
Bronx" y "chica del barrio" que vende a través de
sus películas.
Mensajes
como el "I'm still.. I'm still Jenny from the block" no hacen
sino corroborar algunas de las ideas planteadas en su carrera cinematográfica.
Desde esta perspectiva, Jennifer López es una cantante popular
que participa del éxito de la figura de "mujer fuerte y dominante"
planteada por jovencísimas cantantes pop como Britney Spears y
Christina Aguilera, pero distanciándose un poco de ellas por el
aliciente de su trabajo en películas y por las obvias diferencias
de edad.
3) Jennifer
López es modelo
Para esta
nueva categoría no hace falta remitirse a los trabajos estrictamente
publicitarios de López sino más bien a la visibilidad mediática
alcanzada por la actriz cantante, tanto, por su presencia audiovisual
en películas y canciones, como por la publicidad extracinematográfica
y extramusical de los mismos y su habitual presencia en la prensa rosa
a raíz de su romance con el también actor Ben Affleck.
López
logra seguir en boca de todos no solamente porque estrene una determinada
película o saque un determinado disco, sino porque además
se encuentra sentimentalmente ligada -o eso parece- a un actor de igual
tiraje comercial que le permite llenar esos "huecos mediáticos"
que el paso entre película y película o entre disco o disco
existen.
Desde esta
perspectiva, Jennifer López no ejerce tanto de modelo a la manera
convencional (como las bien conocidas top-models centradas en prensa y
desfiles) como en modelo de representación mediática que
aglutina una imagen cinematográfica, una imagen discográfica
y una última imagen publicitaria pura y dura que da cabida a todas.
Es en este
nuevo y amplio contexto de "imagen publicitaria" donde López
puede identificarse como una mujer "sensible y chic"(para sus
films), "popular pero elegante" (para sus videoclips), y es
en este nuevo contexto donde la imagen de J. López para Louis Vuitton
cobra toda su relevancia.
4) Jennifer
López es un modelo de convergencia mediática
Pero el
análisis no se detiene aquí. No solamente López es
capaz de combinar mediante una sabia campaña de autopromoción
sus apariciones público-laborales con su vida privada, sino que
además Jennifer López constituye a través de la campaña
de Louis Vuitton un ejemplo de convergencia mediática absolutamente
contemporánea.
El motivo
principal puede achacarse a la puesta en escena de la campaña de
Vuitton. No se trata solamente de que el espectador / lector/ consumidor
reciba a López con todos los bien conocidos referentes de sus carreras
anteriores. Además, Vuitton reconstituye la imagen de López
digitalmente y la inscribe por tanto en las coordenadas de manipulación
por computador y de contextualización post-postpostmoderna afines,
al parecer, a nuestra época.
Jennifer
López vende su amor a la época retro, clásica, a
través de sus múltiples apariciones en los medios, pero
ese "amor" no se transmuta en la campaña de Louis Vuittoni
en una homenaje a lo retro, a lo clásico, como López vende,
sino en una asunción de tales características para la época
actual.
No se trata
de vender la belleza, hermosa sin duda, de López a los medios,
sino de construir digitalmente tal belleza, de retocarla hasta el extremo
de hacer desaparecer el referente bien asumido por los consumidores actuales,
(el homenaje a lo clásico), y digerirlo a través de una
composición fotográfica que no nos sugiere una imagen de
"la hermosa Jennifer López" sino a la "construcción
digital de la hermosa Jennifer López".
En este
caso, el valor de interpretación, las cualidades vocales e incluso
la belleza física de López quedan relegadas a un segundo
plano, que adquiere la dimensión de obvio, a favor de la virtualidad
y la visibilidad total de la imagen de Jennifer López.
La campaña
en papel para los medios de comunicación escritos se ve acompañada
por las imágenes estampadas en los escaparates de la empresa Vuitton.
En la barcelonesa tienda de Paseo de Gracia la imagen de J. López
se encuentra "grabada" o "sobreimpresionada" al propio
cristal de la tienda, con la fotografía detrás, generando
un doble juego especular: el de la imagen fotográfica (que, como
ya hemos hecho notar, dista bastante de la Jennifer López de carne
y hueso) y el de la imagen del escaparte, "virtualidad" asimismo
de la imagen fotográfica y que remite siniestramente a las manipulaciones
policiales y a la publicidad "interactiva" que acosaba a Tom
Cruise en Minority Report .
Y sin embargo
el ejemplo de López no ha de hacérsenos tan raro y próximo
a la predicción futurista de Minority Reports si pensamos en cómo
la nueva publicidad interactiva persigue y envuelve al espectador en la
medida de lo posible: tanto en la red, donde banners y pop-ups saturan
en la pantalla, como en el espacio físico, donde una nueva forma
de adoptar productos consigue en "incrustar" una imagen intermitente
en los espejos de los baños de ciertos locales.
Actuaciones
de diversificación mediática como las de la carrera profesional
de Jennifer López han de extrañarnos cada vez menos si comprendemos
que la dinámica aplicada a esta "sociedad del espectáculo"
acaba convirtiendo a los actores de Hollywood en "cuerpos que mueven
capital" más allá de sus circunstanciales dotes de
interpretación.
Que las
personas opten por la cosificación y la inscripción en estrategias
de marketing internacionales para dar un sentido de éxito a sus
vidas es algo que puede hacernos temblar, pero que poco a poco ha ido
implantándose en nuestras vidas para convertirse (y nunca mejor
dicho) en moneda corriente.
Raquel
Herrera
Licenciada en Comunicación Audiovisual (UPF)
Posgraduada en Teoría y Crítica de Arte Contemporáneo (Escola Eina).
Premio Joven 2002 y Premio Espais a la Crítica d'Art 2003 por "Tempus
fugit", análisis teórico de narrativa interactiva.
Centrada en la investigación de arte digital.
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